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Introducción
La carta del apóstol Santiago tiene un enfoque directo y confrontante con relación a la madurez espiritual a la cual están llamados los hijos de Dios.
En mi última disertación basada en esta carta, estuvimos reflexionando sobre el contraste entre el pobre y el rico y la manera como estos dos tipos de persona recibían un trato desigual en la iglesia, según el contexto en el que se desarrollaba la iglesia por aquella época.
Los ricos eran gobernadores, terratenientes, comerciantes prósperos o altos funcionarios del Imperio. Tenían acceso a lujos, educación, propiedades, y una vida muy cómoda con esclavos que les servían.
Los pobres en su mayoría eran campesinos, artesanos, viudas, jornaleros y esclavos, que vivían el día a día con recursos limitados.
Debido a la condición anterior tan marcada y como estos dos tipos de persona estaban llegando a la iglesia, entonces Santiago insiste en que la comunidad cristiana debe buscar una especie de igualdad espiritual teniendo en cuenta que, hacer preferencia o parcialidad entre los hermanos no agrada a Dios.
Así que el creyente en condición de pobreza debe ser honrado con la grandeza que tiene en Cristo ya que esta persona será levantada por Dios a una posición de honra espiritual. Mientras que el rico será honrado por la humillación que un día pueda venir cuando sus riquezas pasen, así como pasan las flores del campo con el calor abrazador del sol.
Pero el concepto de pobreza ha sido tan manoseado hoy en día sobre todo en el campo de la política, creando una corriente manipuladora que lo que realmente busca es utilizar a los pobres como una plataforma para alcanzar el poder y que al pasar los años deja como consecuencia lastres de miseria humana, más pobreza y condiciones muy marcadas de injusticia y de pecado.
Pero si analizamos un poco el sentido bíblico de la pobreza podemos darnos cuenta qué esta tiene que ver más con:
- Una virtud espiritual de desapego a los bienes materiales y una dependencia absoluta de Dios.
- Un llamado ético a la justicia y a la solidaridad.
- Una manera de dejar el amor por el dinero y seguir a Jesucristo.
- El concepto de que los bienes materiales son un medio para vivir dignamente, pero estos no son el propósito principal de la existencia del ser humano.
El apóstol Santiago en su mensaje a la iglesia llama la atención de manera fuerte, al trato preferencial a los ricos dentro de la comunidad cristiana y así mismo el desprecio a los pobres. Y el mismo Señor Jesucristo dijo que a los pobres los tendremos siempre, así que la iglesia debe reaccionar dando por hecho que la iglesia no es un club social donde se parcializa el trato a las personas enmarcándolas en su estatus socioeconómico ya que delante de Dios todos somos iguales porque él no hace acepción o discriminación de personas.
Si las cosas son tan claras a través de la Biblia entonces no hay porque tener parcialidad o favoritismo en la iglesia.
Santiago 2:4-7
¿acaso esta discriminación no demuestra que sus juicios son guiados por malas intenciones?
Escúchenme, amados hermanos. ¿No eligió Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe? ¿No serán ellos los que heredarán el reino que Dios prometió a quienes lo aman? ¡Pero ustedes desprecian a los pobres! ¿Acaso no son los ricos quienes los oprimen a ustedes y los arrastran a los tribunales? ¿Acaso no son ellos los que insultan a Jesucristo, cuyo noble nombre ustedes llevan?
- UN PECADO LLEVA A OTRO DE CONSECUENCIAS MÁS GRAVES
El apóstol Santiago hablando a la iglesia, empieza haciendo una amonestación sobre la discriminación de los pobres frente al trato con los ricos …y él mismo le da más fuerza a su mensaje agregando que esto lleva a que los creyentes se conviertan en jueces de otros, guiados por sus malos pensamientos.
Esto es como poner el dedo en la llaga o echar limón en la herida…pero es que, aunque suene fuerte, esta confrontación se tiene que dar también en la iglesia de hoy ya que la Palabra de Dios es clara cuando dice:
Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, porque tú que juzgas haces lo mismo.”
Romanos 2:1
Ponerse en el papel de discriminar a alguien, luego juzgarlo por su condición y luego llevar y traer chismes es tanto así como quitarle la tarea al diablo ya que en Apocalipsis 12 leemos que este es el que acusa a los hermanos delante de Dios día y noche.
No está bien que en la iglesia tratemos a los hermanos con hipocresía, buscando lisonjeramente recibir beneficios egoístas y llegar incluso a manipular la fe de los creyentes sin tener el mínimo temor de Dios; esto sucedía cuando éramos personas del común a quienes no nos había alumbrado la luz de Cristo, pero ahora somos hijos de Dios creados y transformados por su Palabra para hacer buenas obras.
Un pecado lleva a otro de consecuencias más graves y lo podemos entender analizando una parte de la vida del rey David. Él en vez de salir a la guerra envió a Joab y se quedó en Jerusalén y por andar de ocioso en la terraza vio y deseo de manera morbosa a la esposa de su vecino Urías, después la mandó traer al palacio y se acostó con ella y al final buscando tapar su pecado de adulterio, cometió otro peor exponiendo a Urías a un crimen.
Y todo lo que puede pasar cuando no estamos haciendo lo que debemos, lo que es correcto en cada momento y peor cuando estamos en un lugar en el que no deberíamos estar.
- LOS POBRES UN EJEMPLO DE UNA FE QUE DEPENDE SIEMPRE DE DIOS
De acuerdo con la Biblia, los pobres son presentados muchas veces como ejemplo de una fe que depende de Dios porque su situación les permite ver con mayor claridad sus necesidades y así mismo crear una dependencia de Dios y no de los bienes materiales ni del poder de los hombres. Recordemos que en cierta oportunidad Jesús tomó como ejemplo a una mujer viuda que entregó en la ofrenda dos monedas y eso era todo lo que ella tenía y con este acto aquella mujer mostró su dependencia total del Señor y así mismo los ricos mostraron su dependencia de las riquezas y por eso ofrendaron de lo que les sobraba.
Y hay una característica muy importante en los creyentes pobres y es que no se enfocan en la escasez de los bienes materiales sino en una pobreza en espíritu, es decir una actitud de humildad en su ser interior la cual los lleva a entender que dependen de Dios; es por eso que en el verso 5 del texto bíblico de hoy el apóstol Santiago dice “¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe?”
También el Señor Jesucristo dijo que él había sido ungido con el Espíritu del Señor para dar buenas nuevas a los pobres y revelar el Reino de Dios a los necesitados y el Señor Jesús mismo fue ejemplo de una vida sencilla y humilde; en alguna ocasión le dijo a un hombre: las zorras tienen sus guaridas y las aves sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza. Y el apóstol Pablo lo expuso de una manera magistral en su carta a la iglesia de Filipo, escribiéndoles así: Haya, pues, en ustedes este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo.
La pobreza de los humildes puede convertirse en el terreno fértil donde Dios derrama la verdadera riqueza espiritual. Tú puedes hacer la prueba del laboratorio de calle, háblale del evangelio de Jesucristo a una persona pobre y también hazlo con una persona adinerada…a ver cuál de las dos te presta más atención ¿?
Si las cosas son tan claras a través de la Biblia entonces no hay porque tener parcialidad o favoritismo en la iglesia.
- LA DUREZA DE CORAZÓN DE LOS RICOS LOS PUEDE CONVERTIR EN OPRESORES
Santiago denuncia la incoherencia de una comunidad cristiana que desprecia al pobre, mientras que son los ricos quienes los someten y humillan públicamente. En el contexto del primer siglo, los ricos tenían la influencia social y política para arrastrar a los humildes a juicios injustos. El escritor bíblico muestra lo absurdo que es honrar a quienes abusan de su poder y al mismo tiempo despreciar a quienes Dios ha escogido como herederos del reino.
El poder y los tribunales humanos muchas veces reflejan injusticia, y hay casos conocidos de crímenes que han quedado impunes debido a la manipulación de quienes pueden comprarlo todo a pesar de que las pruebas demuestran lo contrario; no sé si la frase “el caso Colmenares” nos recuerde algo.
Pero de ninguna manera puede crearse una brecha en la comunidad cristiana para poner de un lado a los pobres y necesitados y del otro a aquellos que podrían mostrar que aman más al dinero que a Dios y con un corazón duro puedan convertirse en opresores como lo señaló Santiago.
En contraste con lo anterior podemos resaltar que el reino de Dios exalta al humilde; y el mismo Santiago también citó las Escrituras cuando dijo que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.
Y no es que los pobres estén destinados a ser los herederos del reino de los cielos y los ricos destinados a estar lejos de la presencia de Dios. Se trata es de que tanto los unos como los otros están llamados a ser parte de una comunidad cristiana que pone su confianza absoluta en Dios que es el proveedor y él lo sustenta todo, pero que no se pone la confianza en los bienes materiales que pueden llenar el corazón del hombre de avaricia y alejarlo del propósito divino.
En conclusión, la fe auténtica desenmascara la división que crea el favoritismo ya que esta pone la apariencia humana por encima de la gloria divina y esa misma fe auténtica llama a valorar lo que el mundo menosprecia.
- EL NOMBRE DE JESUCRISTO DEBE SER HONRADO NO BLASFEMADO
Los escritos de Santiago dejan ver cómo los hombres ricos de su época oprimían a los pobres y si eran miembros de la iglesia más fuerte era su desprecio, sus injurias y maldiciones, pero no solo contra los creyentes sino también contra el nombre de Jesucristo.
La expresión “el nombre que sobre los hijos de Dios fue invocado” significa que nosotros llevamos el nombre de Cristo como identidad y pertenencia. El llamado de atención de Santiago es directo: dar un trato especial a quienes desprecian a Cristo y a su iglesia es una falta de lealtad al evangelio de Jesús y deshonra la dignidad espiritual de los creyentes. No comprendo cómo hay personas cristianas que exaltan al presidente de turno y al vecino que ahora está detenido en EE.UU., cuando la corriente del comunismo siempre ha sido perseguidora de la iglesia.
El apóstol Pedro dijo en su 1ra Carta capítulo 4 que, si los creyentes son vituperados por seguir a Jesucristo, así el nombre de Jesús es blasfemado, pero llegan a ser bienaventurados porque por ellos el nombre de Jesucristo es glorificado. Así que no armes contiendas evangélicas con los impíos, mejor enfócate en dar un buen testimonio como hijo de Dios para que su santo nombre sea exaltado.
El verdadero testimonio cristiano no surge de la palabrería sino de la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No importa cómo te traten las otras personas, tú estás llamado a tratarlos con respeto, paciencia y compasión; incluso aunque piensen diferente.
Si nuestra verdad es el evangelio de Jesucristo entonces una de las mejores maneras de predicarlo es con nuestro estilo de vida.
El amor fraternal se resquebraja y se dan divisiones en la comunidad cristiana cuando tenemos actitudes de desprecio, miramos por encima del hombro, ignoramos a quien quiere saludarnos, nos creemos de mejor familia o como dijo el apóstol Santiago se levantan prejuicios con malas intenciones.
Finalmente, aquí hay un llamado a que honremos el nombre de nuestro Señor Jesucristo sin imponer nuestra fe, pero tampoco escondiéndola cuando alguien busca una palabra de ánimo y de bondad que pueda cambiar su realidad. Como dice el evangelio: Así alumbre su luz delante de los hombres, para que vean sus buenas obras, y glorifiquen a su Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16).
Conclusión
Los hijos de Dios que viven una fe auténtica y genuina lo demuestran con su estilo de vida y eso significa testimonio. Así que no tomes una llave para abrir y entrar en un lugar de pecado porque eso puede llevar a otras áreas de pecados con consecuencias más graves.
Sin importar cuanto hay en tus bolsillos, esfuérzate por honrar a Dios con lo que tienes y teniendo el firme propósito de vivir una vida con calidad y dignidad sin dejar que los opresores te maltraten. Solamente enfócate en depender de Dios en todas las áreas de tu vida para que todo te salga bien.
Si un día Dios permite que estés en mejor posición social o económica que ahora, no olvides de donde has salido o de donde el Señor te ha levantado y muestra el amor y la bondad de Dios, siempre tendremos personas cerca de nosotros que de una u otra forma necesitan una ayuda.
Procura nunca despreciar a nadie y menos por la condición en que esa persona pueda estar viviendo, tú no sabes de qué manera Dios puede revelarse a tu vida en algún momento. La biblia dice que algunos creyentes hospedaron ángeles sin saberlo.
Tu no fuiste llamado a la iglesia para ocasionar o afianzar una división…Dios te trajo entre otras cosas para que seas puente que une y a través del cual el amor del Señor puede caminar y abrazar a otras personas en medio de un mundo que está sediento del amor de Dios.
Y ahora deja que el Espíritu Santo te guíe a hacer un compromiso radical de que en todo tiempo y lugar puedas dar testimonio del Nombre Santo que fue invocado sobre ti y que asimismo el Señor Jesucristo sea glorificado eternamente y para siempre.