Espiritualidad en llamas 5ª parte
Comparte este artículo
Introducción
Los seres humanos siempre han tenido la necesidad de comunicarse, de expresar sus sentimientos, emociones. Antes había mucha dificultad para hacerlo, y hoy a pesar de los avances en la tecnología, aún no ha aprendido a hacerlo de una manera asertiva.
Se mal interpreta lo que se dice, se acomoda y ahí entra a jugar la manera (comportamiento) como se dice, la forma (estructura de lo que se dice)
Se emplea el lenguaje:
Que es la capacidad innata y cognitiva del ser humano para comunicarse y estructurar el pensamiento a través de signos orales, escritos o gestuales. Combina componentes biológicos (neurológicos) y ambientales, facilitando la interacción social y la transmisión de información mediante reglas compartidas.
Diferencias Clave:
Se distingue entre lenguaje (capacidad general), lengua (código social o idioma como el español) y habla (realización física individual).
Tipos de Lenguaje:
- Verbal:
Oral o escrito.
- No verbal: Gestos, expresiones faciales, posturas.
- Formales/Artificiales: Lenguajes matemáticos o informáticos.
Con lo anterior estructuramos la comunicación
La comunicación es el intercambio de información entre un emisor y un receptor.
Sus elementos claves incluyen:
emisor (inicia), receptor (recibe), mensaje (información), canal (medio), código (signos/idioma) y contexto (situación). El proceso puede verse afectado por el ruido (interferencias) y se perfecciona con la retroalimentación.
- Emisor: La persona, grupo o entidad que genera y transmite el mensaje.
- Receptor: La persona o grupo que recibe e interpreta (decodifica) el mensaje.
- Mensaje: La información, ideas o sentimientos que se desean transmitir.
- Canal: El medio físico por el que viaja el mensaje (aire, teléfono, correo electrónico, internet).
- Código: El conjunto de signos, reglas o idioma compartido necesario para estructurar el mensaje (ej. español, código Morse, gestos).
- Contexto: El entorno físico, social o temporal en el que se desarrolla el intercambio.
- Retroalimentación: La respuesta del receptor que confirma la comprensión del mensaje.
- Ruido: Cualquier interferencia física, técnica o semántica que dificulta la comunicación.
La lengua es un factor importante dentro de esa comunicación, por eso el Señor Dios emplea por medio de su palabra varios textos para enseñarnos a controlarla y a hacer buen uso de ella
Por eso alguien se inventó el dicho “las palabras tienen poder”, porque a través de ellas manipulamos, levantamos, destruimos etc. Hay relaciones que se han roto por palabras mal dichas, pero también hay vidas que han sido restauradas por las palabras correctas
Mis amados, las palabras no tienen poder, pero si mueven las emociones y sentimientos.
¡La única palabra que tiene poder es la palabra de Dios predicada de forma correcta!!
IFRAN, Si el Señor Jesús gobierna tu humanidad, entonces, Una naturaleza transformada producirá una conducta transformada. Y la nueva conducta implica una nueva forma de hablar, hablar que corresponde con una vida salva y santificada, que refleja la naturaleza santa del que ha dado la nueva vida.
Una manera recta de hablar manifiesta un corazón recto y en ninguna otra parte se describe de un modo más hermoso que como lo expresa el salmista: “Y mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza todo el día”. ¿Refleja nuestra lengua la justicia y la alabanza de Dios?
Santiago nos lleva a una verdad confrontante: “el problema no es solo lo que decimos; sino, lo que hay dentro de nosotros”
En el capítulo 3:1-12, Santiago presenta 5 razones apremiantes para controlar la lengua:
- su potencialidad para condenar;
- su poder para controlar;
- su propensión para corromper;
- Su carácter indomable;
- y su perfidia (astucia) para que hagamos concesiones.
Santiago 3:7-12
¡La única palabra que tiene poder es la palabra de Dios predicada de forma correcta!!
Mis amados , la lengua no es el problema principal, es el reflejo del corazón.
Nuestra manera de hablar puede reflejar tanto la naturaleza caída como la renovada en Cristo. Permítanme invitarles a abrir el corazón a la Palabra y dejar que el Espíritu Santo transforme nuestra manera de comunicarnos.
Como seguidores de Jesús, hemos experimentado una transformación interior. Pablo afirma en Gálatas 2:20 (azul): “Con Cristo estoy juntamente crucificado…….
Si permitimos que el Señor gobierne nuestra humanidad, nuestra conducta será renovada, y esto incluye la manera en que usamos nuestras palabras. Nuestro hablar debe ser coherente con la vida que hemos recibido.
Veamos ahora el cuarto y quinto discurso:
4- SU CARÁCTER INDOMABLE
Santiago utiliza imágenes poderosas: “toda naturaleza de bestias, de aves, de serpientes y de seres del mar, se doma; pero ningún ser humano puede domar la lengua”. Así como domamos animales salvajes, ¿por qué no podemos controlar nuestras palabras?
- La lengua es rebelde y salvaje por naturaleza.
- Incluso quienes buscan agradar a Dios pueden tropezar, porque la lengua se desliza y causa daño inesperado.
- La comparación con un animal salvaje sugiere que la lengua no solo es indómita, sino peligrosa; su veneno es mortal y puede destruir relaciones, testimonios e integridad.
Reflexionemos: ¿Cuántas veces nuestras palabras han causado daño?
Lo que quiere decir Santiago en estos dos versículos es sencillamente que la lengua humana es incontrolable e indomable por naturaleza. Es rebelde, irresponsable, irrefrenable y salvaje. Los animales más salvajes, los más rápidos y los más escurridizos están sujetos a que el hombre los domestique, pero ningún hombre, es decir, ningún ser humano por sí mismo, puede domar la lengua. Aún en los creyentes, la lengua puede deslizarse fácilmente de su santificada jaula, por decirlo así, y ocasionar grandes daños. Su trabajo puede ser tan sutil, que a veces no se nota hasta que el daño está hecho.
Decir que no puede ser refrenado sugiere la idea de un animal salvaje que lucha ferozmente contra las limitaciones del cautiverio. Esta fiera malvada se irrita por el confinamiento, siempre buscando una vía para escapar y esparcir su veneno mortal. Su veneno es más mortífero que el de las serpientes, porque puede destruir moral, social, económica y espiritualmente.
Nuestro propio Señor fue llevado a la muerte por causa de mentiras (Mt. 26:57-60). Esteban, el primer mártir cristiano, fue asesinado apedreado por una falsa acusación de blasfemar contra Moisés y contra Dios Hch. 6:8-7:60.
5. LA ASTUCIA DE LA LENGUA Y LAS CONCESIONES MORALES
Santiago denuncia la hipocresía: con la lengua bendecimos a Dios, pero también maldecimos a personas hechas a Su imagen. Esto revela una naturaleza contradictoria y peligrosa.
- La lengua puede ser astuta, engañosa, hipócrita y falsa.
- La vida cristiana exige coherencia: no puede salir agua dulce y amarga de la misma fuente.
- Debemos aspirar a que nuestra lengua bendiga y edifique, no que destruya ni engañe.
La lengua se caracteriza por lo que pudiera llamarse su perfidia (engaño, astucia, falsedad, doblez) para que hagamos concesiones. La lengua no es precisamente salvaje y rabiosa como un animal, sino mañosa, maquinadora y sutilmente engañosa. Es hipócrita y fraudulenta, deseando ansiosamente engañar a fin de lograr su beneficio propio.
Cada creyente debe usar su lengua para bendecir a nuestro Señor y Padre, que es lo que Dios desea y espera de los que le pertenecen.
Pero con la misma lengua con la que bendecimos a Dios, continúa Santiago, maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.
Aún la humanidad irredenta retiene la semejanza de Dios, qué, aunque totalmente dañada por la caída, no obstante, es indestructible.
Los hombres manifiestan esa semejanza de Dios en muchos aspectos: en inteligencia, conciencia propia, razonamiento, naturaleza moral, emociones y voluntad.
Cuán trágicamente inconsecuente e hipócrita es, por lo tanto, es que de una misma boca proceden bendición y maldición. No obstante, cada creyente ha sido culpable de tal hipocresía en cierto modo,
Hermanos míos, ruega Santiago, esto no debe ser así. Es inadmisible e intolerable hacer concesiones en nuestra vida de rectitud y santidad.
Cuando Dios nos transformó, nos dio la capacidad de hablar de forma nueva, redimida y santa y espera de nosotros, como hijos suyos, que hablemos solo lo que es santo y recto. Santiago explica esta verdad empleando tres ilustraciones:
- ¿acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? La respuesta es negativa.
Aludiendo tal vez a las palabras del Señor Jesucristo: ¿acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?,
- Santiago preguntó: ¿puede acaso la higuera producir aceitunas o la vid higos? Tal cosa es totalmente contraria a la nueva naturaleza y no puede ocurrir.
Nuestra nueva naturaleza, aquella que ha sido impartida a nosotros en el nuevo nacimiento es santa y rechaza todo engaño, mentira, ingratitud, traición y deslealtad.
- Luego afirma categóricamente, así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. Esto también es claramente imposible y ninguna persona racional pensaría dos veces en cuanto a creer algo opuesto.
Un corazón lleno de odio no puede producir palabras o acciones amorosas; un corazón impío no puede producir palabras o acciones rectas.
Como hemos sido justificados por Jesucristo, debemos vivir y hablar rectamente, conforme a su voluntad y con su poder.
Sí cultivamos un corazón piadoso, en conexión con la Palabra y el Espíritu de Dios, el control de la lengua será el resultado natural de una vida santa ante Dios.
Cuando estamos llenos del E.S. nuestro corazón y nuestra mente son transformados, de modo que ahora nuestra mente guía nuestra lengua para hablar de una manera distinta, más santa y piadosa. ¡La lengua es el reflejo de nuestro corazón!
Santiago lo que está censurando es todo tipo de comunicación, también la palabra escrita, no es solamente lo que digo, son los mails, los Twitter, son los mensajes de texto, es el Facebook son todas las formas de comunicación que nosotros tenemos hoy que son borbotones de palabras que salen no solamente en nuestra boca sino a través de la red con mucha más fuerza a veces que la palabra hablada, fíjense ustedes que muchas veces creemos que los pecados de la lengua son pecados menores, sin embargo es pecado y es el pecado más fácil de caer y más grave en sus consecuencias.
Lo vemos en las redes sociales con el bulling, llevando jovencitos inclusive al suicidio.
El Pastor Miguel Níñez dice en su libro: Reconocer que las personas son portadoras de la imagen del Dios del cielo y la Tierra debería llevarnos a tratarlas con mayor respeto, en nuestras relaciones interpersonales, pensemos cuando estamos en una discusión que al tratar con tu cónyuge, tus hijos, tus amigos, tus colaboradores estás tratando la imagen de Dios en él o en ella; y eso no es poca cosa para Dios, el problema no es sólo con esa persona, sino con Dios, ya que no respetamos ni valoramos la imagen de Dios en el otro.
También dice: La condición del corazón determina cómo pensamos. Nuestros pensamientos originan emociones, que no son impuestas por otros, sino que nacen dentro de nosotros. Y, finalmente, cómo pensamos determina cómo hablamos.
Conclusión
Mis amados al nacer de nuevo esa nueva naturaleza implantada en nosotros nos impulsa a tener una relación íntima y personal con Dios, que a su vez nos lleva a disfrutar de su presencia, a hallar satisfacción en él, a anhelar esos tiempos a solas con Él para ser enseñados y cada vez que profundizamos en su Palabra, en la oración en esos tiempos de intimidad, vamos tapizando nuestra mente y corazón con la verdad de su Palabra y nuestro diálogo interno cambia en la medida que ese carácter de Dios va siendo formado en nosotros y de nuestras bocas solo van a salir palabras de afirmación, de consuelo, de amor y toda palabra que honra y glorifica a Dios.
Quiero hacerles un desafío en esta mañana: vaya conmigo a Filipenses 4:8
Lealo 100 veces, memorícelo y vívalo 1.000.000 cada dia