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Dependiendo Sólo de Dios

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Introducción

Amados hermanos muy buenos días, yo creo que todos y cada uno de nosotros hacemos planes de nuestro futuro, que vamos a hacer, donde, cuando, una celebración, una salida, un matrimonio, etc., etc. ustedes ¿ya han hecho planes para las próximas vacaciones? ¿Para entregar una hoja de vida para un próximo trabajo? ¿para estudiar en la universidad que quieren? ¿para el futuro? Así como se hizo para planear dónde estarían en la semana santa que acaba de pasar. El tiempo está pasando muy rápido, hoy ya es el último domingo del mes de abril. Pero les pregunto: ¿están considerando la voluntad de Dios en todos estos planes.? O los hacen motivados únicamente por lo que piensan y desean en el momento.  

Desde el año anterior (Julio 20 de 2025) comenzamos a estudiar la carta del Pastor Santiago en sus diferentes capítulos en donde hemos visto como se muestra la verdadera fe cuando es probada: la fe se prueba principalmente a través de las dificultades, adversidades y momentos de espera. Y se manifiestan mediante la obediencia, la oración constante y el amor en momentos de incertidumbre.

Hasta el domingo pasado la hemos estudiado en 23 servicios de adoración.

Una de las cosas que me gusta de la carta de Santiago es lo práctico que es. Nos habla de cómo debemos ver las aflicciones que vienen a nuestra vida. Nos enseña dónde debemos buscar sabiduría para nuestras vidas. Nos habla sobre qué debemos hacer con la Palabra de Dios: hay que obedecerla y no solo oírla. Nos habla acerca de cuáles son algunas de las marcas de la verdadera religión cristiana; cómo debemos tratar a todos por igual sin importar la posición social y económica que tengan; cómo usar la lengua de una manera que honre a Dios y a mi prójimo; cómo debemos acercarnos a Dios cuando hemos fallado, y lo que nos hace falta por ver de esta carta del Pastor Santiago. 

Es una enseñanza práctica y que nos confronta con nuestro pecado. La autosuficiencia es una característica de la naturaleza del hombre, lo vimos en Adán y Eva desde el principio de la creación (Génesis 3) donde determinaron no depender de Dios y de lo que Dios había dicho. 

El hombre en su orgullo trata de independizarse de Dios, aunque eso no sea lo mejor como dice Proverbios 14:12 “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”.

Espero que estén prestando mucha atención a estos temas y que estén siendo de gran edificación para sus vidas.

Vamos a continuar con la carta de Santiago y los invito a abrir sus Biblias en:

Dios influye en nuestra vida en todo momento.

Santiago 4:13-17

El Pastor Santiago nos advierte contra la arrogancia de hacer planes sin tener en cuenta a Dios y nos llama a planificar con humildad reconociendo a Dios como el verdadero dueño de nuestro tiempo y nuestro futuro.

Y así como vimos las diferentes pruebas en las predicaciones anteriores, hoy Santiago nos habla de la prueba de la humildad y dependencia de Dios en todo.

Santiago les escribe a los creyentes, lo que vivimos a diario tomando cientos de decisiones, en todo lo que vamos a hacer tenemos que tomar una decisión, pero cuántas de estas decisiones son guiadas por nuestro amado Dios.

Nos dice que una fe verdadera planifica nuestra vida en todo, nuestro Dios influye en nuestra vida en todo momento.

El Pastor Santiago nos anima a que sigamos buscando la dependencia total en Dios, volver a Él, ser nuevamente avivados, ese avivamiento que necesitamos todos, como dice en nuestro material del IBA en el libro En Busca de Dios “El avivamiento es para el pueblo de Dios, aquellos que por fe en Jesucristo han recibido salvación y le pertenecen.  (las personas que no le pertenecen no pueden ser avivadas; primero necesitan regenerarse)” pero también nos da una advertencia de que hay una fe falsa. 

En el pasaje que leímos, Santiago nos ofrece ideas significativas de cómo las personas responden a la voluntad de Dios y nos muestra tres respuestas negativas y una positiva. Veamoslas:

1 Insensatez: 

la humanidad vive como si Dios no existiera, como si fueran indiferentes a las cosas de Dios.

Santiago usa una frase de ¡¡alerta!!, como si dijera “escuchen bien”, y hacer que todos pongan atención a sus siguientes palabras. “Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos”. El texto griego literalmente dice “los que están diciendo” Santiago muestra un ejemplo de personas que hacen sus planes sin tomar en cuenta a Dios. El orgullo ciega los ojos de las personas y no ven la realidad, estas personas hablan y hacen planes como si fueran los dueños de su vida y como si Dios no existiera.

Muchos judíos esparcidos por todo el mundo eran comerciantes de éxito, mercaderes que buscaban centros de comercio para hacer sus negocios. El hombre demasiado confiado planea para sí mismo. El hombre demasiado confiado no toma a Dios en su pensamiento.

En el Versículo 13 vemos 5 elementos de confianza que ellos tenían en sí mismos:

  1. Escogieron su propio tiempo: hoy y mañana
  2. Escogieron su propio lugar: iremos a tal ciudad para hacer negocios
  3. Escogieron su propia duración: decidieron pasar un año allí.
  4. Escogieron su propia empresa: viajar a una ciudad para traficar
  5. Escogieron su propia meta u objetivo: ganar dinero

El problema no es que planeemos, ni que trabajemos, o que compremos o vendamos algo, o que vayamos de un lugar a otro, sino de hacer algo de eso sin tener en cuenta a Dios, sin buscar su voluntad en ello. 

Santiago no está atacando su intención de obtener ganancias, sino la exclusión de Dios en los planes.

Viven como el hombre descrito por nuestro Señor Jesucristo en la parábola del “rico insensato” en Lucas 12:13-21. Jesús detectó que el hombre tenía un problema de avaricia. La persona con avaricia nunca está satisfecha con lo que tiene. Su razón de ser es tener más y mejores cosas. No piensa en las necesidades de los demás ni ve la importancia de ayudar a otros. Al parecer, el hombre de la parábola ya tenía suficiente, pero anhelaba acumular más riquezas.

Vean: “Hacer planes sin Dios es un error muy peligroso” Mis amigos, Cuando planeen algo, primero preguntense ¿estoy considerando a Dios en esto? Antes de tomar decisiones, busca su dirección en oración.

En el versículo 14 Santiago muestra dos razones muy importantes de los que presuntamente dejan a Dios fuera de sus planes son insensatos: en primer lugar, Santiago les dice: “cuando no sabéis lo que será mañana”: Aquí es donde se muestra la ceguera y la ignorancia en la que se encuentran, hablan de un futuro con mucha certeza, y ni siquiera tienen el control del día de mañana, ya que ese control solo está en la potestad de Dios. La vida no es algo simple, es una compleja matriz de fuerzas, sucesos, personas, eventualidades y circunstancias sobre las que tenemos muy poco o ningún control, haciendo imposible que alguien pueda planificar el futuro. A pesar de eso algunas personas piensan que tienen el control de sus vidas. Salomón escribió en Proverbios 3:5-6 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas”. 

La segunda razón: “la brevedad de la vida” “Porque ¿qué es vuestra vida?” Santiago hace una pregunta muy directa, y él mismo la contestará de una manera muy sencilla, diciendo que la vida es solo un pequeño espacio de tiempo. “Ciertamente es neblina que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. Santiago, usa una analogía para explicar su punto, compara la vida con una niebla que rápidamente aparece y luego desaparece, la queja de Job a Dios en 14:1-2 resume la fragilidad y la brevedad de la existencia humana dice: “El hombre nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores, sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra. Y como dice 1ª Juan 2:17: “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.

Démonos cuenta que nuestra vida es frágil y pasajera. Aprovecha cada día para hacer el bien, amar a los demás y vivir conforme a la voluntad de Dios.

hay quienes reconocen que Dios existe y tiene una voluntad, con arrogancia lo rechazan. Al rechazar someter las incertidumbres de la vida a Dios, establecen ellos mismo sus propias metas y su propia voluntad por encima de la de Dios. Santiago dice: v16 “Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias”. Quizás esos mercaderes, habían ido a alguna ciudad, compraron, vendieron, les fue bien y ahora estaban orgullosos, habían confiado en su propia prudencia o en su propia experiencia personal y ahora se jactaban de sus logros, a lo que Santiago agrega Toda jactancia semejante es mala”, esa arrogancia proviene de un corazón no entendido, esa jactancia es vana, es vacía, la verdadera jactancia estaría en depender más de Dios y en hacer su voluntad, para que Dios sea el que es glorificado. 

Así tenemos un contraste entre la jactanciosa autosuficiencia de unos vs. La humilde dependencia a Dios de otros, el arrogante enfoque en uno mismo vs. el bendecido enfoque en la Gloria de Dios.

Y la palabra nos dice: Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.

Dios nos llama a reconocer que todo lo que tenemos, proviene de Él, y que la autosuficiencia es una forma de orgullo que nos aleja de su gracia. 

Cada vez que logremos algo, démosle la gloria a Dios, reconozcamos que sin Él no habríamos alcanzado ese logro.

3 Desobedecer: “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. 

Santiago concluye esta sección específica de su carta con un dicho proverbial que quizás circulaba entre los judíos de su tiempo, lo que hoy conocemos como el pecado de omisión o el pecado de la negligencia (pecado de no hacer algo), en el contexto sería el hombre que no toma en cuenta a Dios, realiza sus planes como si el tuviera el control del mañana y todavía se jacta de sus logros, este ya no es un pecado de descuido o de ignorancia, porque ahora ya lo sabemos.

¡No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad!

Haz lo correcto, aunque nadie más lo haga, no dejes para después la obediencia a Dios.

¿Y qué nos falta ahora? La respuesta es positiva.

v15 “En lugar de lo cual deberíais decir”, Santiago nos exhorta a que en toda nuestra forma de pensar y de hablar, en todos nuestros planes y actividades, y en nuestros logros y fracasos, debemos reconocer nuestro sometimiento a Dios. “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello”. Si de Dios es que dependen todas las cosas, deberíamos siempre incluirlo con una actitud de dependencia a Él, y dándole siempre espacio a que Dios tenga la última palabra que sí se hará o no se hará alguna cosa. Algunos ejemplos en lo que dependemos de Dios son: 

  1. Dependencia de Su salvación:Él nos dio vida cuando estábamos muertosen nuestros delitos y pecados
  2. Dependencia de Su provisiónÉl nos da el sostenimiento material de lo necesario, no os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo qué habéis de vestir. Nuestro Padre Celestial sabe que necesitamos todas estas cosas.
  3. Dependencia de Su protecciónÉl nos da el cuidado que necesitamos. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 
  4. Dependencia de Su sabiduríaÉl nos da la sabiduría que como aprendimos en Santiago 3:17 “viene de lo alto”.

Depender de Dios es una bendición muy grande que podemos tener todos y cada uno de nosotros, hay que considerar a Dios en nuestros planes, pero también es necesario saber qué es lo que quiere y lo que no quiere, y esa voluntad nos la ha dejado en Su Palabra.

Deberíamos tener siempre en cuenta lo que dice Mateo 6:10 “hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. No temamos hacer ajustes si Él nos muestra un camino diferente. 

Conclusión

Confía en nuestro Dios Soberano, deposítate en Sus manos, deja la arrogancia de querer gobernar tu vida, sométete a Su voluntad, dile: “Hágase tu voluntad y no la mía”. Para poder hacer esto necesitas conocer Su voluntad, Pero ¿cómo conoces Su voluntad? Necesitas humillarte, Dios da gracia a los humildes, y decir Señor yo soy ciego, pero guíame a hacer tu voluntad. Y Su voluntad revelada se encuentra en las Escrituras, y con la ayuda del Espíritu Santo, Él te guiará a seguirlo.

El responder a la voluntad de Dios no es, sino, otra prueba de una fe viva y verdadera en el Señor Jesucristo, un deseo ferviente de hacer la voluntad de Dios es una señal segura de una vida transformada.

Santiago nos enseña que no somos los dueños de nuestro futuro, nuestra vida es frágil y solo Dios tiene el control.

Tu vida es un regalo de Dios no desperdicies el tiempo buscando cosas pasajeras sin incluir a Dios en el proceso.

Si has estado tomando decisiones sin considerar a Dios, hoy es un buen día para cambiar, Dios quiere ser parte de tus planes, dirigirte y bendecirte.  ¡¡AMEN!!

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Gabriel Gómez 10 am

Dependiendo Sólo de Dios

📖Santiago 4:13-17

🗓26 de Abril de 2026