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Introducción
Pablo escribió esta carta a una iglesia que estaba en una ciudad que era la capital del
imperio más poderoso, inundada del placer, del comercio, y de la corrupción moral y política.
Era un mundo donde cada pensamiento filosófico competía por meterse en la mente de las
personas y dominar su estilo de vida…la razón humana lo era todo y el placer era el
propósito de la vida…mientras la palabra de Dios era puro cuento, pero allí estaba una
iglesia intentando vivir de acuerdo con el evangelio.
Será que encontramos algo parecido al mundo actual, donde por momentos como que se
siente que nubarrones de tinieblas espirituales quisieran rodear la tierra ¿? Estamos en un
mundo que tiene sus propios esquemas modernos, por ejemplo las redes sociales que dicen
que el valor de una persona depende de cuantos seguidores tiene sin importar hasta donde
tenga que llegar para lograrlo, que el placer es la razón de vivir y que el éxito depende de la
cantidad de lo que una persona produce.
En medio de todo eso hay una iglesia que quiere hacer la voluntad de Dios, de personas que
luchan por ser mejores cristianos, pero también de personas que parecen estáticas en un
punto espiritual inestable, pero de igual manera de personas que no logran ver una
transformación que produzca la madurez espiritual a la que están llamados…sin ignorar que
otras personas se bajan de la barca sin importar si se van a ahogar en el mar de la perdición.
Sin embargo el apóstol Pablo entendió la situación de la iglesia y por esa razón no les
escribió un decálogo de reglas o prohibiciones, sino que más bien les dijo que el problema no
era el ambiente que les rodeaba, sino que el problema estaba en la mente no transformada y
esta era el motor de su manera de vivir ya que estaba moldeada conforme a los patrones del
mundo.
Y hoy aquí nos encontramos con una grande verdad bíblica que tiene el poder de transformar
una vida, la cual expone el apóstol Pablo como conclusión de 11 capítulos que explican el
evangelio desde sus fundamentos, tales como la condición del ser humano sin Dios, de la
justificación del pecador por fe, de la vida en el espíritu, y la soberanía de Dios.
Y dado lo que Dios ha hecho por ti, dado lo que el Señor Jesucristo pagó por ti y dado lo que
el Espíritu Santo vive en ti, aquí está lo que se espera de ti:
“que no te acomodes a vivir como se vive en esta época en el mundo, sino que seas
transformado por medio de la renovación de tu entendimiento”.
La transformación no es un evento ocasional como un milagro, es un proceso diariamente, intencional, decidiendo cuál será el molde en el que meterás tu mente, si la Palabra de Dios o los patrones del mundo
Romanos 12:2 (NTV)
- 1. Un diagnóstico rápido
¿Cuántas veces has intentado cambiar tu vida sin cambiar tu mente?, ¿cuántas veces has
percibido que no experimentas un crecimiento espiritual y que no encuentras la forma de
hacerlo?
¿Cuántas veces te has propuesto ser diferente, actuar diferente, y reaccionar diferente y tan
solo a los dos días estabas igual?… posiblemente no se trata de falta de voluntad para
hacerlo y tampoco es falta de fe…posiblemente no has logrado comprender que tu vida no va
a cambiar si tu mente sigue igual.
Yo creo que tu vida nunca va a cambiar si tu mente sigue igual, ya que la vida que tienes hoy
es el resultado de la mente que tienes hoy. El problema no es que no hayas intentado
cambiar, el problema puede ser que intentas cambiar tu vida haciendo las cosas al revés
porque quieres cambiar desde afuera haciendo las cosas superficiales, pero Dios ha
diseñado el proceso de transformación desde el interior de la persona.
Posiblemente has intentado cambiar tus hábitos sin cambiar tus pensamientos, has intentado
cambiar tus decisiones sin cambiar la manera de ver la realidad que te rodea, y quizá no te
has dado cuenta de que la mente es como un motor que produce y mueve todo lo que haces.
Por eso el apóstol Pablo habló de la renovación de la mente como una ley espiritual, no
como algo que dependa de si te gusta hacerlo, sino más bien como algo que estás en el
deber de obedecerlo; ya que la idea está muy clara: la transformación de tu vida depende de
la renovación de tu mente y eso no depende de tus propios esfuerzos o compromisos
motivacionales ni de cuántas veces asistas a la reunión de la iglesia. - 2. ¿Qué significa renovar la mente?
No tiene nada con pensar positivo o aprender versículos de manera mecánica como si
operaran como una fórmula mágica. Renovar la mente es un proceso profundo, radical y
sobrenatural que Dios diseñó de manera precisa y que cuando lo entiendes y lo aplicas
correctamente tu vida no mejora un poco, sino que se transforma por completo, ya que logras
aprender que tu mente es como el campo de batalla donde ganas o pierdes tus propias
luchas contra los deseos caprichosos del cuerpo.
Hay personas que llevan años intentando ser diferentes y hasta se cansan de prometerle a
Dios que van a cambiar, pero no pasa nada en su vida. Yo quiero que entiendas que es
necesario que a partir de hoy dejes de intentar cambiar tu vida desde afuera y que permitas
que Dios la transforme desde adentro.
El apóstol Pablo no dijo que debemos empezar por el comportamiento, cambiando lo que
hacemos. Él dijo que debemos empezar por la mente, cambiando lo que pensamos; y hasta
la misma psicología enseña que el comportamiento siempre es consecuencia del
pensamiento y lo que haces siempre es el resultado de lo que crees. - 3. ¿Por qué la mente debe ser renovada?
Hay que entender que la mente nunca está en blanco, desde el momento en que nacimos
nuestra mente comenzó a ser moldeada por las palabras que escuchamos, por las
experiencias que vivimos, por los traumas que nos quedaron, por las mentiras que nos
hicieron creer, por los fracasos que experimentamos y por toda la basura con que el mundo
siempre nos ha bombardeado; pero es aquí donde el apóstol Pablo persuade: no se
conformen con eso, no se dejen moldear de algo externo y no tomen la forma del mundo.
Un día Jesucristo te encontró, recibiste la salvación, empezaste a venir a la iglesia, fuiste
bautizado pero aun así tu mente tenía la forma del mundo y eso explica porque hay cristianos
que viven derrotados; es porque tienen una mente vieja dentro de una vida nueva, han
recibido una nueva naturaleza en Cristo pero siguen guiados por los viejos patrones de
pensamiento, han sido declarados libres por la verdad de Dios pero siguen viviendo como
esclavos, han sido adoptados como hijos de Dios pero siguen pensando como huérfanos,
han sido llamados luz y sal y siguen influenciados por la oscuridad.
La biblia dice en Proverbios 23:7 “cuál es su pensamiento en su corazón tal es él”. Esto
significa que la identidad no está en lo que una persona hace, está en lo que la persona
piensa y mientras la mente no cambie, la vida tampoco cambiará. La conformación al mundo
sucede en la mente, pero la transformación también ocurre en la mente, y no es algo
instantáneo, sino que es todo un proceso. - 4. Cómo renovar la mente
Cuando Pablo utilizó la palabra transformación esta tenía relación con la palabra
metamorfosis que describe lo que le sucede a una oruga cuando se convierte en mariposa.
(Ilustración…proyectar video en la pantalla)
La biblia no habla de una mejora o de un remiendo o de un ajuste, está hablando de una
transformación tan profunda que lo que eras antes no define lo que eres ahora. Una oruga no
se convierte en una mariposa mejorada, se convierte en algo totalmente diferente, algo que
antes solo se arrastraba se convierte en algo que ahora vuela, un gusano que hubiera podido
terminar en el buche de un pajarraco se convierte en el más maravilloso insecto.
Y eso es lo que Dios tiene para tu mente, no una mejora sobre los patrones que gobernaban
tu vida sino una transformación completa desde tu interior, con una nueva manera de ver a
Dios, de verte a ti mismo y de ver el mundo.
La transformación no es un evento ocasional como un milagro, es un proceso diariamente,
intencional, decidiendo cuál será el molde en el que meterás tu mente, si la Palabra de Dios
o los patrones del mundo.
La transformación viene por medio de la renovación del entendimiento en la manera de
pensar y la transformación significa hacer completamente nuevo desde adentro, no es
restaurar algo viejo y tampoco es remendar lo que está roto. - 5. Pasos para ser transformado
El primer paso es aceptar la realidad, identificando lo que está funcionando mal,
es decir la mente. En Romanos 1:21 Pablo describe el problema así: aunque los seres
humanos conocieron a Dios no le glorificaron como Dios ni le dieron gracias, sino que se
envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Esto puede
significar que la mente quedó en oscuridad y no tiene la luz para ver la vida desde la
perspectiva de Dios.
Así las personas creen que no tienen valor cuando en realidad son
imagen y semejanza de Dios.
Hay personas que están convencidas que su pasado las define
para siempre, cuando en realidad el Señor Jesús hizo todas las cosas nuevas. - El Segundo paso es aceptar con convicción la verdad del evangelio
y esto no solamente tiene que ver con el perdón de tus pecados, sino que se enciende una
luz en tu vida y recibes la capacidad de ver y empiezas a ver la vida y las circunstancias
desde la perspectiva de Dios y no desde la oscuridad del pecado. Por eso la Biblia dice en 2
Corintios 5:17 “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. - El tercer paso es permitir que el Espíritu Santo obre en tu vida;
es importante entender que tu espíritu es renovado en el momento de la salvación, cuando
recibes al Señor Jesucristo en tu vida, pero la mente se va renovando en el proceso de la
santificación que el Espíritu Santo hace en tu vida y este es un proceso continuo en el cual
tienes que participar de manera activa. - El cuarto paso es alimentar tu mente cada día con la Palabra de Dios.
A Josué le fue dicho por Dios: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de
día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está
escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Así como el
pueblo de Israel tenía que buscar el maná cada día, así mismo tú tienes que alimentarte con
la Palabra de Dios cada día. - El quinto paso es comprender tu nueva identidad en Cristo.
La biblia dice en Romanos 6:11 “De la misma manera, también ustedes considérense
muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.” Aquí el trabajo de la mente se
basa en creer lo que Dios dice de ti porque la mente tiene que aprender a operar desde la
verdad de Dios y no desde las mentiras que el mundo dice. La verdad de Dios dice que tú
has sido libre y que ya no eres más esclavo del pecado, mientras que el mundo te dice que el
pecado no existe y que todo lo que quieras hacer y te de placer está bien.
Mientras la
persona no procese en su mente su nueva identidad, seguirá viviendo según la vieja
naturaleza.
Esto tiene que ver con que ya no eres un esclavo del pecado, sino que ahora
eres un hijo de Dios y tienes que pensar y vivir como hijo de Dios. - El sexto paso es llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia en Cristo.
Esto significa que debes examinar, filtrar, analizar, evaluar cada pensamiento a la luz de la
verdad de Dios ya que la mente renovada no acepta todo lo que viene, sino que sabe lo que
deja entrar y lo que debe rechazar. Y uno podría decir: pero ¿cómo puedo hacer eso?… no
es tan sencillo. Y el mismo apóstol Pablo da la respuesta en Filipenses 4:8 “Por lo demás,
hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en
esto pensad” Este debe ser el esquema de pensamiento para la mente renovada y si un
pensamiento no pasa este filtro no debe tener lugar en tu mente.
Es así de sencillo: un pensamiento que dejas albergado en tu mente se convierte en una
creencia, una creencia se convierte en una convicción, y las convicciones te llevan a tomar
decisiones y las decisiones que tomas determinan tu estilo de vida y tu estilo de vida
determina tu destino. - El séptimo paso es contrarrestar todo pensamiento de la vieja naturaleza con una verdad
bíblica.
Tal vez venga un dardo a tu mente a decir que eres un mediocre sin carácter que caes muy
fácilmente ante las tentaciones y que nunca podrás salir del hueco de tu pecado… pero ahí
es donde te revistes de autoridad y confiesas que eres nueva criatura en Cristo y que todo lo
puedes en Cristo que te fortalece porque ya no vives tú, sino que Cristo vive en ti.
En el libro de Éxodo capítulo 20 encontramos el decálogo de 10 leyes morales divinas las
cuales el mundo las cogió y las volteo totalmente y ha dicho que hacer todo lo contrario a los
10 mandamientos es permitido y no solo eso, sino que además han venido legalizando el
pecado.
Los verdaderos hijos de Dios no se acomodan a las leyes miserables de un sistema
de gobierno corrupto, sino que también rechazan con la Palabra de Dios toda práctica
pecaminosa.
Terminando estos siete pasos tengo que decir lo siguiente:
Romanos 8:11 “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en
vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. Si el Espíritu Santo puede levantar un
cuerpo muerto como no va a poder renovar una mente quebrantada, él puede vencer los
patrones de pensamiento más profundos que el mundo y el enemigo haya instalado en tu
mente. Entonces la pregunta no es si tu mente puede ser renovada, sino que la pregunta es
más bien si vas a participar activamente en el proceso de transformación ¿?
6. Una mente renovada puede discernir la voluntad de Dios
Deja de vivir conformado según los esquemas del mundo y empieza a vivir transformado por
la verdad de Dios. Y el día para empezar es hoy, no mañana. Esto es lo que el Espíritu Santo
está esperando que hagas en cooperación con él y así se haga real la promesa que fue
dicha a través del apóstol Pablo en Romanos 12:2 “Entonces aprenderán a conocer la
voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta”.
Una mente renovada puede discernir la voluntad de Dios y entonces no necesitas depender
a toda hora de otras personas para que te aconsejen lo que tienes que hacer o qué
decisiones tomar, porque la persona que ha sido transformada puede sentir, distinguir,
percibir entre lo que edifica y entre lo que destruye, entre lo que es de Dios y entre lo que es
de las tinieblas, porque su mente ya está sintonizada con el Espíritu de Dios.
Dios tiene una vida de seguridad y certeza para ti, no una vida de adivinanzas espirituales,
no una vida de decisiones tomadas a ciegas, sino una vida orientada por la verdad que te
guiará en cada momento y circunstancia a lo que es bueno, a lo que es agradable y a lo que
es perfecto para ti. - Así que nunca responsabilices a Dios por tus fracasos y por tus caídas,
más bien asume tu propia responsabilidad y deja trabajar al Espíritu Santo en tu vida.-
Conclusión
Hoy tienes la oportunidad de tomar una decisión sobre la cual has sido inquietado desde que
llegaste a este lugar; entonces tú decides conformarte al mundo o transformarte según el
propósito divino. Decides si te vas a conformar a los parámetros viciados por el pecado de
este mundo o si más bien te entregas en las manos de Dios y sigues los pasos expuestos
hoy, para que vivas un proceso interior de transformación.
Tienes que decidir si sigues viviendo con la mente vieja o si empiezas a vivir un proceso de
transformación, seguir produciendo los mismos resultados según tus propias capacidades o
si permites que Dios produzca algo nuevo en ti.
El Espíritu que inspiró la Escritura de Romanos 12:2 es el mismo Espíritu que vive en ti y él
que comenzó la buena obra es fiel en terminarla, así que no busques culpables de tus
propios fracasos porque la responsabilidad es solamente tuya por andar dejando pasar las
oportunidades que Dios te ha dado para crecer y ser transformado.
Activa el filtro de la Palabra de Dios en tu mente para que no sigan entrando los
pensamientos del mundo en tu vida. Levántate en el poder de Cristo y diles a las mentiras
que ya no tienen más autoridad sobre tu vida. Recuerda que una mentira se puede convertir
en una convicción y llevar a la condenación, pero una verdad puede transformar tu mente y
guiarte a la salvación y vida eterna.
Dios te ama con amor eterno y él siempre ha querido lo mejor para ti, ya no le cuestiones
más y acepta que la mejor opción que hoy te queda es que te rindas ante él.
Finalmente quiero invitarte hoy a que hagas que Romanos 12:2 sea una realidad en tu
vida…si tu mente es renovada tu vida será transformada, hecha nueva. El que está en Cristo
nueva criatura es.