El amor y el gozo

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Introducción
En el paso del ser humano por esta vida va acumulando un sinnúmero de pensamientos, actos, dichos, que lo llevan al costumbrismo y desarrollan una cultura. En esa cultura vemos términos que los adoptamos a nuestro lenguaje; pero mire en la gran mayoría de casos los décimos sin conocerlos y los adoptamos a nuestro vocabulario.
Por ejemplo: el orgullo, el egoísmo, la soberbia, la suficiencia, la prepotencia, la fe, ser cristiano
Mi relación con Dios, etc.
Desde hace rato hemos venido trabajando con varios términos:
- Visión – definición. – Es el bus que te lleva al lugar de destino que te has propuesto.
- Estilo de vida – definición
Yo estoy seguro que como definamos esta frase estará ligada a mi cosmovisión
El estilo de vida ha sido estudiado por varias disciplinas como la sociología, la antropología, la epidemiología y por su puesto “IFRAN”.
La sociología la define así:
“El estilo de vida es el conjunto de actitudes y comportamientos que adoptan y desarrollan las personas de forma individual o colectiva para satisfacer sus necesidades como seres humanos y alcanzar su desarrollo personal”.
Y tiene que ver con: el ejercicio físico, el sueño nocturno, el ocio, el desplazamiento, manejo del estrés, alimentación, higiene personal, sexualidad (entendiendo este término en su forma más amplia).
La epidemiología concluye que la mayoría de las enfermedades son producidas por el estilo de vida de la población.
La “OMS” la define así: “Forma general de vida basada en la interacción entre las condiciones de vida en un sentido amplio y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y características personales”
Nuestra iglesia “IFRAN” está desarrollando un concepto de simplicidad; estamos en la tarea de salir de lo complejo a lo simple.
“Nuestra visión es la brújula que nos muestra ese norte que todos queremos en la búsqueda de la intimidad con Dios”.
Mi estilo de vida es lo que realmente evidencia mi intimidad con Dios, ese estilo de vida no está enmarcado dentro de la ley (el legalismo), sino dentro de la libertad que nos ha dado el señor jesucristo (la gracia), no por obras, no por el cumplimiento de la ley, sino por esa entrega total al señorío de Cristo por medio de su santo Espíritu.
“Basado en lo anterior, estamos en la capacidad de construir una definición de estilo de vida que agrada a Dios Jehová de los Ejércitos”
Gálatas 5:22-23 NTV
Cuando el Espíritu comienza su obra de transformación en nosotros, todas estas características comienzan a asomar a la vez, como un solo fruto de un mismo proceso.
Pablo expresa su alarma por el hecho de que los gálatas hayan abandonado, con tanta rapidez, el evangelio que el apóstol había compartido con ellos. “Y los llama insensatos” (3:1)
La verdad es que todos estamos poseídos por ese mismo espíritu de insensatez. Iniciamos nuestra vida en Cristo confiando plenamente en su obra a nuestro favor.
El paso del tiempo, sin embargo, nos lleva a retomar los mismos malos hábitos que poseíamos antes de conocerlo.
Intentamos agradar al Señor con un estilo de vida que descansa plenamente sobre nuestro propio esfuerzo. ¿Recuerdan la parábola del hijo pródigo?, el actuar del hijo mayor para agradar a su padre.
De la misma manera que la lista de las obras de la carne nos provee de un indicador acertado acerca de la condición de nuestro corazón, también el fruto del Espíritu nos provee la más clara evidencia que Dios está obrando en nosotros.
Y Lo primero que debemos notar, es que en el griego la palabra «fruto» es singular, no plural Este pequeño detalle sirve para aclarar que las características que Pablo describe son parte de una sola realidad.
No es posible que se manifieste el amor en nuestra vida, sin que también se vea acompañado por el gozo, la paz, etc
Cuando el Espíritu comienza su obra de transformación en nosotros, todas estas características comienzan a asomar a la vez, como un solo fruto de un mismo proceso.
Lo segundo que observamos es que estas cualidades representan un marcado contraste con las obras de la carne.
De hecho, describen la clase de cualidades que escasean entre los seres humanos precisamente porque son producto de una obra sobrenatural.
Es posible que el ser humano natural posea alguna de estas cualidades aisladas, pero solamente por medio del Espíritu Santo se puede producir la manifestación conjunta de este fruto.
Lo tercero que debemos notar es que existe un momento en nuestro peregrinaje espiritual en el que finalmente entendemos que no podemos esperar nada bueno de la carne. El único destino para la carne es la muerte.
Esto requiere de nosotros una decisión consciente de abandonar los métodos del ser humano, para adoptar los caminos que el Espíritu nos señala; Caminando por ellos comenzaremos a ver que en nuestra vida asoma una nueva persona.
La Biblia dice en gálatas 2:20
¡¡Cuanto me encanta este texto!!
El fruto del Espíritu nos permite una lectura acertada de la forma en que estamos viviendo nuestra vida en Cristo.
Este fruto es la evidencia clara de que estamos caminando por el Espíritu, y no en la fuerza de la carne.
Nos resultará muy interesante examinar el fruto, porque habla de características desconocidas en el plano de las relaciones naturales. Y lo primero que podemos decir es que todas estas características se expresan en torno de relaciones sanas con otras personas.
¡Es decir, el fruto del Espíritu no se manifiesta en el contexto de un estilo de vida apartado del señorío de Cristo en mi vida y de mi entorno social!
¡Ahora sí! miremos en la práctica cómo se vive el fruto del Espíritu Santo y su marcada influencia en mi estilo de vida
¿Cuál es el primero? ¡EL AMOR!
La palabra que escoge Pablo, de los tres términos griegos que podría haber usado, es ágape. Esta palabra se refiere a un intenso afecto por otra persona, que es producto de percibir el valor que posee para Dios. La característica sobresaliente del amor ágape es que se traduce en una disposición de sacrificarse por el bien del prójimo (del otro).
El ejemplo más claro de esta clase de amor lo provee la misma persona de Cristo, tal como hemos visto en el texto de Filipenses 2: 5-8
Mira te digo algo: No tenemos que flagelarnos, ni sacrificarnos de la manera que el Señor Jesús lo hizo por nosotros, El servicio dentro de nuestro estilo de vida es el reflejo más claro y visible de ese amor ágape. Compartir con otros de ese amor por medio de los GDV.
La esencia del amor ágape es nuestro ADN. ¡Amar a Dios, amar a los demás relacionándonos con ellos, servir a la manera de Jesús (en Juan 13 se ve el momento en que el Señor se levantó de la cena, se ciñó una toalla y comenzó a lavarles los pies a los discípulos, ÉL los amó hasta el final”)
La biblia nos ilustra ese amor ágape:
-. La parábola del samaritano para ayudar al hombre que había encontrado tirado en el camino; -. del dueño de la viña, para pagarles a todos los labradores el mismo salario
-. María, para derramar su costoso perfume sobre la cabeza de Jesús.
-. Pablo, para padecer prisiones, azotes, hambre y desnudez por amor a la iglesia.
El amor es lo que nos marcará como discípulos de Cristo ante los ojos del mundo, pues solamente esta clase de amor hace posible que vivamos en unidad los unos con los otros.
Es un amor que permite relaciones con personas con las que nunca lograríamos un acercamiento en la carne.
Martin Luther King decía:
“Las tinieblas no pueden ahuyentar las tinieblas; solo el amor puede.
El odio no puede ahuyentar el odio. Solo el amor puede lograr esto”
¿Y cuál es que es la segunda cualidad del fruto del Espíritu Santo?
¡GOZO!
Recuerde que el fruto es singular, por lo que entendemos que ninguna de estas cualidades se manifiesta aislada del resto.
Es por esto por lo que es producto del mover del Espíritu; pues algunas personas pueden poseer una o dos de estas características, pero es solamente en la persona redimida por Cristo que se pueden manifestar todas estas cualidades. y ……….. ¿Cuáles son?
El gozo como fruto del Espíritu Santo se refiere a una experiencia de profunda alegría y bienestar que está divorciada de las circunstancias en las que nos encontremos.
Observamos que, al igual que en el amor, el gozo se traduce en gestos concretos hacia el prójimo.
- La conversión de un pecador Lucas 15:7.
- Las mujeres que descubrieron la tumba vacía corrieron a compartir la buena noticia con el resto de los discípulos.
El gozo exige ser compartido con otros; genera una emoción tan intensa que no podemos reprimirla. De lo contrario sería egoísmo
Es precisamente en este acto de compartir con otros, que el gozo alcanza su más pura expresión, porque es un reflejo de la intención misma de Dios.
La Biblia no solamente nos indica que en su presencia hay plenitud de gozo, sino que el Señor anhela darnos participación en ese gozo. Mira lo que dice juan 15:11 y mira, NADIE, ¿que dije? ¡NADIE! te la podrá quitar (16:22)
Alguien decía: “Cuando un grupo numeroso de personas comparte su gozo, la alegría de cada uno crece porque cada uno provee más combustible para la llama que arde en el otro”
Conclusión
Iglesia la fuente del amor y el gozo que se manifiesta independientemente de las circunstancias es el Espíritu y quien vive unido a él experimentará amor y gozo continuamente, aun cuando se encuentre en medio de las más duras tribulaciones.
No existen circunstancias ni personas que tengan poder para quitarnos lo que Dios nos da por medio del Espíritu. Vivir rebosante de amor y alegría es parte de nuestra herencia, en Cristo Jesús.