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¡El corazón que Dios quiere!

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Introducción

1º. Samuel 13:14 Pero ahora tu reino no será duradero. El Señor se ha buscado un hombre conforme a su corazón, al cual el Señor ha nombrado príncipe sobre su pueblo, porque tú no has guardado lo que el Señor te mandó.

La Persona de David, en la biblia:

Su nombre en hebreo significa “amado”

Hijo menor de un hombre hebreo, llamado Isaí

De la tribu de Judá (tribu con habilidades para la alabanza)

Nació en Belén (igual que el Señor Jesús) y hace parte de la genealogía del Señor Jesús en el evangelio de Mateo. 

Desde pequeño fue pastor de ovejas y así adquirió el coraje que después le caracterizó en las batallas.

Sus talentos en la música lo llevaron hasta la casa real de Saúl, donde recibió formación y allí aprendió de la vida cortesana y militar, lo que le sirvió cuando ocupó el lugar de rey, reemplazando a Saúl, por designio de Dios.

Las características que marcaron su carácter como pastor, como siervo de Dios, como adorador y como rey, (las expongo con el propósito de que las asimiles en tu estilo de vida):

  1. Fe y confianza en Dios: una muestra de ellos fue cuando vino en el nombre de Jehová de los ejércitos y enfrento al gigante Goliat.
  2. Valentía y Coraje: mató a los leones y osos que querían comer del rebaño de su padre y mató al gigante Goliat, enemigo de Israel.
  3. Humildad: a pesar de haber sido ungido, nunca busco el trono por su propia fuerza y hasta le perdonó la vida al rey Saul en dos claras ocasiones.
  4. Arrepentimiento y sinceridad: se hace evidente a través de Salmos, Capítulo 51 después de haber cometido un pecado que le trajo graves consecuencias.
  5. Espíritu de adoración: se considera que escribió por lo menos 78 capítulos del libro de los salmos. La música y la poesía lo conectaban fácilmente con Dios.
  6. Capacidad de liderazgo: combinaba la autoridad con la compasión; tuvo la capacidad de levantar un ejercito con hombres valientes, así como también levantó un ejército con hombres desvalidos.
  7. Apasionado por la presencia de Dios: sus escritos dejan ver un grande amor por Dios lo cual lo llevó a una profunda adoración. En salmos 51 con angustia, clamó a Dios para que no lo expulsar de Su Presencia ni quitara de él Su Santo Espíritu.
  8. Lealtad: esta se hizo más evidente en su amistad con Jonatán, hijo del rey Saul. Hoy necesitamos construir amistad con amigos de verdad…un amigo ama en todo tiempo y es más que un hermano en tiempos de angustia. Prov17:17
  9. Amó a Dios: sus escritos lo muestran, Salmos 18:1 ¡Te amo, oh, Jehová, ¡fortaleza mía!
  10. También fue un hombre con defectos, arrastrado por sus pasiones y asediado por sus debilidades, pero con un corazón dispuesto a arrepentirse de verdad. Así como pasó por valles de fracaso también por montes de éxito, pero siempre buscó estar en la presencia de Dios.

Hechos 13: 22 Después de quitar a Saúl, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio, diciendo: “He hallado a David hijo de Isaí, hombre conforme a mi corazón, que hará todo lo que yo quiero”.

No te enfoques en hacer tesoros terrenales pensando que estos te traerán satisfacción y felicidad, por el contrario, estos te pueden convertir más bien en esclavo.

Hechos 13:22 – 1º Samuel 13:14

  • ¿Qué representa tener un corazón conforme al corazón de Dios?

Este es un deseo latente que surge en el corazón de Dios y que él lo expresó a través del profeta Ezequiel 36:26

Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón tierno y receptivo (NTV)

El “corazón de piedra” representa un corazón endurecido, insensible, rebelde y alejado de Dios; y es posible estar aquí ahora mismo con el cuerpo, pero con el corazón lejos de su presencia. 

Mientras que el “corazón de carne” simboliza un corazón blando, sensible a la voz de Dios, dispuesto a obedecer Su Palabra y vivir según Su voluntad.

En respuesta al deseo de Dios, cada uno de sus hijos, tenemos la posibilidad de ser parte de un proceso continuo de transformación donde los hábitos del pecado se van debilitando y el deseo por santidad va ganado fuerza.

Pero este es un proceso de transformación que se da, viviendo una relación personal con Jesucristo, teniendo en cuenta que, si quiero caminar con él, él me pedirá dos cosas: 

Mateo 22:37-39 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Y el Señor Jesús resumió toda la ley en estos dos mandamientos y aunque pueda resultar sencillo para algunos o complicado para otros, de cualquier manera, si en mi vida no hay evidencia de que soy cumplidor del gran mandamiento del Señor, así tampoco se manifestará en mí una relación personal con Jesús… y un corazón como Dios quiere, sí que menos.

El apóstol Pablo, a su manera lo describió así:

1ª. Corintios 2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? más nosotros tenemos la mente de Cristo.

Filipenses 2:5-8 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

 

2. Hábitos que transforman el corazón de un hijo de Dios

  • Amor a Dios y a su Palabra

El Señor Jesús lo expuso como el mandamiento más importante:

Marcos 12:30 amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

Esto tiene que ver con un amor completo y total hacia Dios, que involucra todas las áreas del ser humano: el corazón (emociones, voluntad), el alma (la parte espiritual), la mente (pensamientos, el intelecto) y las fuerzas (energía, acciones).

Y es claro que amamos a Dios porque él nos amó primero, con amor eterno y debemos amar también Su Palabra.

Salmo 119:97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación

Este versículo expresa un profundo amor, respeto y devoción por la palabra de Dios, considerándola cómo una guía constante en nuestra vida y meditando en ella a diario.

El cielo y la tierra pasarán, pero su Palabra permanecerá para siempre.


  • Compromiso por hacer su voluntad

Mateo 7:21: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Las palabras del Señor Jesús nos llaman a comprometernos a hacer la voluntad de Dios, no solo de manera verbal, sino con acciones y buscar una transformación de vida y así poder entender su propósito, que al final siempre será estar eternamente en su presencia.

  • Obediencia 

1º Samuel 15:22: ¿Se complace el Señor tanto en los holocaustos y sacrificios como en que obedezca uno la palabra del Señor? Ciertamente, el obedecer es mejor que el sacrificio, y el prestar atención es mejor que la grosura de los carneros.

La obediencia a Dios es el eje central en la vida cristiana. No es solo una cuestión de cumplir reglas, sino una manera de demostrar nuestra fe, amor y confianza en Él. 

El amor a Dios se puede demostrar hoy en día siendo obedientes a su Palabra y así lograr entender como se hace su voluntad para que experimentemos Su respaldo en lo que hacemos.

  • Humildad 

Filipenses 2:3-4 Nada hagáis por contienda o por vanagloria, antes bien con humildad, estimando a los demás como superiores a vosotros mismos; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

Esta es una exhortación a considerar a los demás como superiores a nosotros mismos, actuando con humildad y pensando en el bienestar de los demás primero antes que en mis deseos egoístas y no creer que yo soy superior a los demás.

La Biblia enseña que la humildad no es debilidad, sino más bien una virtud que honra a Dios y permite que Él trabaje en nosotros. Ser humildes significa reconocer nuestra dependencia de Dios y llegar ante su presencia siempre con un corazón arrepentido.

El Señor Jesús dijo que el no vino para que le sirvieran a él, sino que él vino a servir. Y no es tan sencillo que nos consideremos siervos de los demás, pero si es una manera de refrenar el orgullo y la altivez.

  • Oración y adoración

Mateo 6:6 Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

En este texto bíblico, el Señor Jesús nos instruye a orar en privado, alejados de las distracciones y sin buscar la aprobación de los demás. La oración personal y privada tiene un valor especial, porque en ella buscamos la comunión directa e íntima con Dios.

La oración no solo es un acto necesario, sino que también es un momento de intimidad con Dios, donde encontramos dirección, fortaleza y aumentamos nuestra confianza en él.

La Biblia nos anima a orar con fe, perseverancia y sinceridad, y a hacerlo en lo secreto y en cualquier momento del día. A través de la oración, podemos experimentar la paz de Dios y el consuelo del Espíritu Santo.

 

Recordemos que, aunque en la iglesia encontramos apoyo en oración, la responsabilidad siempre será personal sin depender totalmente de que otras personas sean las que estén siempre orando a Dios por nuestras necesidades.

Con relación a la adoración, este es uno de los temas centrales en la Biblia y se refiere a rendir homenaje, reverencia, honra, exaltación, admiración, gratitud y expresar amor a Dios. 

La adoración no es solo la manifestación de un acto externo como cantar y levantar las manos, sino más bien una actitud que nace del corazón y lleva a una persona a rendirse y entregarse totalmente a Dios.

Juan 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Salmo 95:6: Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

La adoración auténtica es una manifestación espiritual y sincera que sale del corazón de una persona y puede llegar a tocar el corazón de Dios.

Adorar tiene que ver con postrarnos ante Dios en arrepentimiento y con humildad reconocer nuestra pequeñez ante su grandeza.  

La adoración es un acto de humildad y reconocimiento de que Dios es nuestro Creador y que nosotros fuimos creados para gloria y alabanza de su Nombre Santo.

La adoración a Dios es un acto de alegría y regocijo. Tiene que ver con acercarnos a Él con un corazón lleno de gratitud y alegría por lo que Él es y lo que Él ha hecho.

La Biblia nos llama de diferentes maneras a adorar a Dios en espíritu y en verdad, a reconocer Su grandeza como Creador, y a expresar nuestra adoración tanto con palabras como con nuestras acciones diarias.


  • Hazte un firme propósito

Salmos 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Las palabras más representativas que yo encuentro para decírtelo pueden ser estas: enamórate de la idea, convéncete, créetelo, aférrate a ello, hazlo parte de tu ser, apasiónate por lograrlo…de cualquier manera que sea, lo muy importante que quiero decirte es que “tú estás destinado a tener un corazón conforme al corazón de Dios”. 

Así que te invito a que empieces a trabajar en lo siguiente:

  • Perdona a otros y perdónate a ti mismo

Es hora de dejar de cargar con ese costal de resentimientos que se convierten en tierra fértil para la planta de la amargura la cual produce frutos venenosos.

  • Nunca pagues con la misma moneda

Esta fue una de las enseñanzas del Señor Jesús en el Sermón del Monte, donde él nos invita a no buscar venganza, sino más bien a responder con paciencia y amor.

  • Desea siempre lo bueno a todos, aun a tus enemigos

Esta fue otra de las enseñanzas con las que el Señor Jesús impactó en el Sermón del monte: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.

  • No pierdas la oportunidad de hacer el bien

Esto tiene que ver con que sientas compasión por cada persona que te encuentras en tu camino y consideres que de alguna manera podrías ayudarle en algo.

  • Dale gracias a Dios por todo siempre

Efesios 5:20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Inclusive por las situaciones adversas, porque de estas surgen grandes oportunidades de crecer y desarrollar carácter de santidad.

Conclusión

No te enfoques en hacer tesoros terrenales pensando que estos te traerán satisfacción y felicidad, por el contrario, estos te pueden convertir más bien en esclavo.

Así que mejor enfócate en construir en ti mismo, un corazón que sea un tesoro espiritual para Dios. Que te puedas deleitar en la presencia de Dios y así mismo Él concederá los deseos de tu corazón…Salmos 37:4

 

Víctor Romero Alfonso

IFRAN

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Víctor Romero Alfonso 10 am

¡El corazón que Dios quiere!

📖 Hechos 13:22 – 1º Samuel 13:14

🗓02 de Febrero de 2025