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El peor enemigo de mi estilo de vida

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Introducción

Nuestra iglesia está desarrollando un concepto de simplicidad, estamos en la tarea de salir de lo complejo a lo simple.

Y nuestra visión es la brújula que nos muestra ese norte que todos queremos en la búsqueda de la intimidad con Dios. ¿y cuál es esa visión?

Mi estilo de vida es lo que realmente evidencia mi intimidad con Dios, ese estilo de vida no está enmarcado dentro de la ley (el legalismo), sino dentro de la libertad que nos ha dado el señor jesucristo (la gracia), no por obras, no por el cumplimiento de la ley, sino por esa entrega total al señorío de Cristo por medio de su santo Espíritu.

Sin temor a equivocarme el Apóstol Pablo era de los más preocupados por ese estilo de vida que verdaderamente agrada a Dios

Le escribió a su discípulo Timoteo como si estuviera parado en el futuro “hoy”

que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas

 

El autor sagrado tenía una tremenda preocupación por las iglesias nacientes y la influencia de los falsos profetas y los peligros doctrinales que les amenazaban. Los líderes judíos que apedrearon a Pablo en listra (hechos 14) continuaron su tarea de intimidar y perseguir a los nuevos cristianos. 

Conociendo Pablo la fragilidad doctrinal de la iglesia naciente escribe una de sus cartas a un conjunto de iglesias, ubicadas en Galacia, lo que es hoy la actual Turquía. Pablo escribió esta carta por dos causas:

Falsos maestros, judíos supuestamente convertidos al cristianismo, judaizantes, quienes estaban pervirtiendo y socavando el corazón mismo del Evangelio de la gracia el cual es “la justificación, la salvación por fe, y no por obras”, ellos estaban enseñando que para ser salvo, la fe en Cristo no era suficiente, sino que además necesitabas cumplir la ley, rituales, hacer obras.

 Y 2º, teniendo los Gálatas fama de ser volubles e inestables, su fe y su relación fresca y sincera con Dios estaba en peligro. Estaban sucumbiendo ante el legalismo, la religiosidad, el ritualismo, comprando la idea de que practicar estas cosas era una señal de madurez, de superación espiritual, “creí y fui salvo por fe, Dios me encontró cuando yo no le buscaba, pero, ahora, a través de rituales, de un sistema religioso, puedo por mí mismo justificarme delante de Dios, ganarme su bendición, auto santificarme, y mejorar mi relación con él.”

Las iglesias de Galacia fueron las que más sufrieron la influencia de falsos maestros que intentaban imponer a los creyentes las restricciones de la ley judía. Sus argumentos resultaron tan convincentes que rápidamente abandonaron el fundamento de una vida basada en la fe en Cristo. 

Pablo debió escribirles para volver a explicar las bases del evangelio que habían creído.

De manera que Pablo se da a la tarea de mostrarnos que regresar a la ley y al legalismo no es avanzar sino retroceder, es abandonar la gracia, no es ganar mayor espiritualidad, sino regresar a la esclavitud de las obras. Es cambiar una hermosa relación de amorosa adoración a Dios, por una religión de obras legalistas, las cuales solo traen una ilusión de control, ya que este solo es externo y no tiene ningún poder para cambiar un corazón.

Gálatas 5:16-21 NTV

A veces pensamos que hablar de vivir en la carne constituye una referencia a quienes decididamente le han dado la espalda a Dios.

La sencillez del enunciado encierra uno de los principios fundamentales sobre la vida espiritual: la carne no puede ser derrotada por la carne. Es decir, no podemos lograr la transformación que tanto anhelamos por medio del esfuerzo disciplinado que propone la ley. 

La inclinación a reducir la vida espiritual a una serie de reglas conduce a un callejón sin salida, 

La forma de vencer la carne es dejar de concentrarse en la carne, para vivir enfocados en el Espíritu. De esta manera, nuestro llamado es a prestarle atención a la orientación que el Espíritu nos da. 

La guía del Espíritu significa permitir que el Espíritu controle nuestra mente, la Biblia dice en 

Romanos 8.6 

Esto nos alerta al hecho de que esa actitud de atención debe estar orientada hacia la vida interior, pues es allí donde se produce la conexión espiritual. De esta manera, la obra del Espíritu puede llegar a través de diversos caminos, tú y yo debemos ser sensibles a lo que el Espíritu Santo nos quiere decir, partiendo desde nuestro interior.

Si tú y yo queremos vivir en el espíritu en todas sus dimensiones debemos recuperar esa capacidad de atención desde nuestro interior.

Pablo exhorta a la iglesia a volver a vivir una vida en la que el protagonista principal de todo lo que ocurra sea el Espíritu Santo. Para esto debían abandonar ese legalismo en el que los estaban induciendo los falsos maestros.

Quiero recordarte algo: todo ser humano nace con una naturaleza pecaminosa, en su interior 

Solo permítame un momento de su atención:

¿Uds. recuerdan la Santa cena del 02 de marzo?, antes de impartir la santa cena hice una anotación sobre no dar la santa cena a los niños pequeños, ya que estos aún no tienen conciencia de pecado ni de salvación, ni tampoco tienen la identidad necesaria como cristianos

Es su responsabilidad como papá o como mamá cuidar de ello, no del ujier, ni del líder.

Ahora bien, hay niños de 9,10 años que evidencian mucha madurez espiritual, ud como padre tiene esa responsabilidad.

Yo quisiera que ud entendiera que mientras su hijo no tenga conciencia de pecado, aun es considerado un no arrepentido, no lo haga

Cuando hacemos el acto de adoración de la santa cena, dedicamos los elementos para ese momento, eso quiere decir que los santificamos.

Yo lo invito para que vivamos ese acto de adoración santo y no lo profanemos por un berrinche de su hijo (lea en su casa levítico cap. 10 al 19 y mateo 7:6)

 

Decíamos que todo ser humano nace con una naturaleza pecaminosa, en su interior es intrínsecamente malo, no es neutral. 

alguien dice que nace bueno y su medio ambiente lo corrompe ¡nooo!, al revés, de dentro de su corazón sale la maldad y contamina todo lo que le rodea, pero al haber nacido de nuevo, le es dada una nueva naturaleza, y una guerra interna comienza en su interior, entre la naturaleza más baja que habita en él y la nueva naturaleza que por el Espíritu Santo recibe todo aquel que cree en Cristo y nace de nuevo.

El apóstol señala que solamente por medio del Espíritu logramos romper con la esclavitud de la carne. 

No podemos combatirla con nuestras propias herramientas. Necesitamos de una obra sobrenatural para ponerle fin a aquello que pertenece al mundo natural.

la estrategia para vencer nuestra naturaleza pecaminosa es ignorarla, matarla de hambre y ocuparse en las cosas del Espíritu, la clave de la victoria en esta batalla es andar en el Espíritu, la clave para vencer la carne no es luchar contra la carne, sino vivir en el Espíritu, ignorando la carne. Alguien decía: “carne contra carne es un carnaval”

Cada creyente genuino tiene las dos, las dos son poderosas, y las dos producen algo en el creyente. Necesitamos saber que en este proceso de santificación, tu mayor enemigo, aún antes que Satanás o el mundo, es tu naturaleza pecaminosa.

¡Pero aun cuando en cada creyente mora el pecado, por el Espíritu, tiene la posibilidad de vencerlo!

 Por eso es necesario aprender cuáles son nuestras debilidades, cómo pelear esta batalla, cuáles son nuestras armas, quién es el que pelea por mí, levantarnos cada mañana, e identificar nuestra batalla y comenzar el día en la victoria que tenemos en Cristo Jesús.

A modo de ayudarnos en este proceso, Pablo provee una lista de algunas de las obras más comunes de la carne. Su intención no es mostrarles aquellos malos hábitos que deben combatir, sino señalar los síntomas que posee una vida dirigida por la carne.

El apóstol nos recuerda lo que el Señor Jesús dijo en Marcos 7:20-23:

 

Todos, ocasionalmente, experimentamos momentos en los que estas clases de comportamientos o actitudes se manifiestan en nuestra vida. La verdad es que deberemos cargar con esa cruz hasta el día en que seamos llevados a la gloriosa presencia de nuestro Salvador. Efesios 4:13 

 

Me gusta mucho como reza en R.V 60

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”

Mientras transitemos por este mundo experimentaremos ocasionales arrebatos en los que la carne volverá a mostrar su desagradable rostro.

Pablo deja en claro que no está pensando en estos ocasionales arrebatos cuando escoge hablar de las “obras de la carne”, El término utilizado aquí se refiere a una ocupación, a una manifestación que es el resultado de una acción específica y deliberada y permanente. Es decir, describe las características que posee una vida donde la carne es la que continuamente gobierna nuestras acciones. 

 

Las obras de la carne son la expresión externa, son visibles en alguien que está cediendo a los apetitos de su carne, y podrá presumirse religioso o ungido, pero si estas obras son las que caracterizan su conducta, realmente está mostrando que no está caminando, no está progresando, no está siendo dirigido y fortalecido por el Espíritu Santo. 

Todo ser humano batalla con estas obras de la carne, estoy seguro que en alguna u otra área te estarás identificando, el punto es que identifiques si ocasionalmente caes en alguna de estas obras de la carne, o si tu vida está caracterizada por este estilo de vida, son dos cosas muy diferentes, el creyente puede caer, pero, se levanta, no puede permanecer caído por mucho tiempo, sin embargo el no creyente vive en el piso, subyugado por su naturaleza pecaminosa.

 

A veces pensamos que hablar de vivir en la carne constituye una referencia a quienes decididamente le han dado la espalda a Dios. Sin embargo, Pablo quiere que entendamos que es posible intentar seguir a Cristo “en la carne”. Es decir, nos esforzamos por agradar al Señor, pero lo hacemos en nuestras propias fuerzas, no en las del Espíritu.

 

Es mi oración diaria que podamos identificar y poner un alto en aquellas áreas de nuestra vida en las que todavía vivimos como esclavos y no estamos disfrutando de la libertad a la que Cristo nos ha llamado, ya que si no lo hacemos estaremos en un gran peligro. 

Mi hermano querido, yo no se cual es su lucha, pero Dios sí.

Si necesita acompañamiento busque un mentor de GDV que le genere confianza y credibilidad, reúnase en un grupo. Abra su corazón.

Un buen diagnóstico es el principio del cambio. Deberemos hacer el giro necesario para comenzar a vivir en el Espíritu. Esto es un camino de aprendizaje. Decidir tener un estilo de vida que verdaderamente agrade a Dios Jehová de los ejércitos es despojarnos de nosotros mismos y dejar que el Espíritu Santo se glorifique en nuestras vidas. Te asombraras de la expresión externa que produce ese cambio interno.

Eso se llama: “¡EL FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO!”

Conclusión

Señor, enséñame a vivir en el Espíritu. La vida no me preparó para esto. Confieso mi ignorancia y me acerco a ti, para que tú me guíes por las sendas que conducen hacia el gozo y la paz.

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Predicaciones por el Pastor César Muñoz Iglesia Familiar de Restauración IFRAN

El peor enemigo de mi estilo de vida

📖 Gálatas 5:16-21 NTV

🗓16 de Marzo de 2025