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Introducción

Nuestro Pastor Cesar Augusto Muñoz Serna Santa de Rio Negro Antioquia, en varias predicaciones en los meses de febrero y marzo, nos explicaba acerca de la lengua, dijo: es uno de los órganos más flexibles del cuerpo, con 17 músculos y tres mil papilas gustativas.

Hoy no vamos a detenernos en ese argumento, hoy nos vamos a enfocar en otro órgano muy importante del cuerpo humano: EL CORAZÓN

El corazón humano es un órgano muscular con cuatro cavidades principales: dos aurículas superiores (derecha e izquierda) que reciben sangre, y dos ventrículos inferiores (derecho e izquierdo) que bombea esa sangre recibida. Está dividido por tabiques (septos) y utiliza cuatro válvulas (tricúspide, pulmonar, mitral y aórtica) para dirigir el flujo sanguíneo correctamente. Se debe hacer un control del corazón según indicaciones médicas. 

Aquí vemos lo maravilloso que es nuestro Amado Dios, el creador de todo, casi siempre hablamos de que el creó al hombre y luego a la mujer y les dio soplo de vida; pero casi nunca nos ponemos a pensar en cada uno de los órganos que tenemos y el propósito de los mismos y la cantidad de huesos, músculos, venas, sangre, agua, etc, etc, etc. Ese diseño especial en cada ser humano.

 

Cuando le decimos a nuestra esposa, esposo, novia o novio: Mi amor, te amo con todo mi corazón, él o ella se ponen contentos y dicen uyyy que bueno. Pero no saben el tamaño del corazón humano y esto me lo enseñaron esta semana, el corazón humano es del tamaño de nuestro puño. O sea que la amo un poquito. Debería decirle: te amo hasta el infinito y más allá o te amo desde lo más profundo de mi ser. Eso sí sería mucho.

¡“Tenemos la tarea de cuidar nuestro interior por encima de cualquier otra cosa.”!

Proverbios 4:23

El libro de proverbios en la Biblia es conocido por su extensa sabiduría y consejos prácticos sobre la vida y la conducta humana. Este libro es atribuido mayormente al rey Salomón, quien es conocido por su sabiduría. Fue escrito en un contexto en que la sabiduría y el conocimiento eran altamente valorados en la cultura israelita. Se utilizó como guía para vivir de manera recta y justa.

El Rey Salomón en el Capítulo 4 está enseñando a sus hijos, les dice que estén atentos a sus enseñanzas, les recomienda la sabiduría, citando y subrayando los consejos de su padre y maestro. Y les agrega una precaución contra las artimañas de los malos, y una serie de exhortaciones a la docilidad, integridad, y rectitud. En el versículo 23 dice: sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. ¿Pero de qué corazón nos está hablando? No es del corazón físico como lo describí al principio. Nos habla del corazón Espiritual.

En hebreo (leb) se define como: corazón, entendimiento, medio, el corazón, los sentimientos, la voluntad, el intelecto, centro. En la Biblia la palabra corazón aparece más de 800 veces en el AT y en el NT como 200 veces.

El corazón en la Biblia es mucho más que un órgano físico que impulsa sangre, es una metáfora espiritual que describe el centro mismo de la vida interior del ser humano.

El Corazón Espiritual es la Conciencia Suprema, el Yo puro. Constituye la Conciencia Testigo, ese íntimo observador de todos nuestros pensamientos, emociones y sensaciones.

 

En el texto que leímos se esconde una advertencia, un principio espiritual que puede cambiar nuestra forma de pensar, todo se enfoca en guardar el corazón, no nos dice guarda tu lengua, guarda tu cuerpo, sino guarda tu corazón. Tu corazón espiritual.

El corazón es donde manejamos nuestros pensamientos (como el hombre piensa en su corazón, tal es el), sentimos emociones (gozo, dolor y esperanza surgen de lo profundo del corazón), tomamos decisiones de la voluntad (allí es donde se forja la obediencia o la rebeldía), la conciencia moral (el lugar donde se discierne entre el bien y el mal), todo nace allí en el corazón; no nos podemos distraer con lo que hay afuera, la verdadera batalla la libramos desde nuestro interior.

 

Cuando Dios escogió a David, declaró por medio de Samuel: “Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7). 

Lo que realmente define al ser humano no es su apariencia, logros o reputación externa, sino la condición de su interior. El corazón es el núcleo espiritual y moral del hombre, es el verdadero centro de control de la vida y de allí procede todo lo demás.

Hoy vivimos una época en donde todo bombardea a nuestro corazón: las redes sociales, las falsas doctrinas, las heridas no sanadas, las distracciones que parecen ser inofensivas, los placeres de la carne, las preocupaciones, la negatividad.

Dios llama a todas las personas para que vivan una vida plena y con propósito: si notas que ciertas noticias, conversaciones o incluso música te generan ansiedad o tristeza constante, es momento de evaluar si esas influencias son saludables. Guardar el corazón también significa poner límites a aquello que puede contaminarlo.

 

Todo quiere entrar a nuestro interior y robarnos la paz y el gozo que podemos tener con nuestro Señor Rey de los ejércitos. Tenemos que filtrar todo eso y mirar que podemos guardar y que no. ¡“Tenemos la tarea de cuidar nuestro interior por encima de cualquier otra cosa.”!

El corazón es el centro de nuestras emociones. Las escrituras hablan del corazón alegre, el corazón amoroso, el corazón desfallecido, el corazón alentado, el corazón contrito, el corazón acongojado, el corazón irritado, el corazón vivificado, el corazón adolorido, el corazón afligido, el corazón humilde, el corazón ardiente, y el corazón turbado. Todas estas acciones del corazón son de carácter emocional.

 

La naturaleza del corazón separado de Dios cuando Adán y Eva siguieron la tentación de la serpiente para comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, su decisión afectó grandemente al corazón humano: se llenó de maldad. Según lo que nos dice  Jeremías en 17:9: que el corazón es engañoso más que todas las cosas, y perverso, ¿quién lo conocerá? El enemigo no solamente entra golpeando la puerta, también entra directamente a través de los pensamientos, de las emociones no controladas, de la desesperación. Guardar el corazón es una guerra espiritual, es lo que hace la diferencia entre la persona que persevera y la que se enfría y se va perdiendo poco a poco.

 

Amigos y amigas que están en este lugar, este mensaje es para nosotros, los que leemos la Biblia, los que venimos a la iglesia, los que servimos, los que predicamos, incluso los que aparentan fortaleza pueden estar llevando un corazón lleno de grietas ocultas.

Al mantener nuestro corazón en un estado saludable, tenemos la capacidad de transformar no solo nuestra vida, sino también la de quienes nos rodean.

 

Veamos qué peligros hay, que sucede cuando se descuida el corazón; que quiere nuestro amado Padre Celestial:

Jesús mismo afirmó que lo que contamina al ser humano no es lo que entra por la boca, sino lo que sale del corazón: malos pensamientos, adulterios, homicidios envidias y mentiras (Marcos 7:21-23)

El corazón es un depósito y todo lo que se ha sembrado como palabras hirientes, heridas no sanadas, traiciones, ofensas, desilusiones espirituales; no solamente lo malo, sino también lo bueno, se van acumulando en este depósito y el día menos pensado, salen de él. Nuestro Señor Jesucristo dijo en Mateo 12:35: el hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

Todo es el tesoro del corazón, lo que valoras, lo que proteges, lo que escondes, lo que decides alimentar. No podemos guardar lo que no hemos identificado, no podemos proteger nuestro corazón si no nos hemos detenido a examinarlo con honestidad. La oración no solo es hablar con Dios, la oración es una lámpara encendida en lo más profundo de nuestro ser, es donde el espíritu santo empieza a hablarnos. Aquí hay heridas que todavía sangran, aquí hay raíz de amargura, aquí hay orgullo camuflado, aquí hay un miedo disfrazado, aquí hay un deseo al que llaman justicia divina.

 

Guardar el corazón es permitir que Dios intervenga primeramente en ti, antes que intentes cambiar a los demás.

 

¿Cómo se guarda el corazón en un mundo lleno de traiciones y falsas esperanzas?

Guardar el corazón es llenarlo con la palabra, saturarlo con la verdad antes que las mentiras intervengan en todo. Salmos 119:11 (en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti)

¿Cómo entran estas cosas al corazón?

Por los ojos, por los oídos, por lo que permitimos que habite en nuestra mente, lo que consumimos en las redes, lo que ves en secreto, lo que escuchas con frecuencia; todo eso queda ahí en el corazón. Hay que sembrar palabra, adoración, oración y fe. O si no alguien siembra otra cosa en tu interior.   

Decimos no es tan grave, yo controlo todo eso, Dios conoce mi corazón. Siiii Dios conoce tu corazón y sabe lo que quieres ignorar. Lucas 11:34-35 (la lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas)

Hay que someter el corazón al espíritu santo, solamente el espíritu santo puede mostrarnos las emociones que no vemos.

¿Cómo tener un corazón que le agrada a Dios? Debemos ejercitar nuestro corazón a diario. Que todos podamos aprender a volver nuestros corazones al Señor; ejercitar nuestro corazón para creer en Su Palabra; prestar atención al sentir de nuestra conciencia por medio de confesar nuestros pecados; y renovar nuestros corazones todos los días.

 

¿Cómo tener un corazón limpio ante Dios? 

Tener un corazón limpio es tener conexión directa con Dios. Es ser y sentir a Dios dentro de uno mismo y expresarlo en palabras, gestos y actos que engrandecen al que los realiza tanto como a aquellos que son sus receptores. Dios habla a través de un corazón puro de Amor.

Del corazón también salen los malos pensamientos. Jesús dijo en Mateo 15:19 “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias”

Guardar el corazón es como cuidar un jardín, hay que arrancar la maleza todos los días, hay que regar con palabra, hay que nutrir con fe y estar dispuestos a purgar lo que Dios te diga, quitarlo de allí.  

 

Dios rechazó la ofrenda de Caín porque su corazón no era recto ante Dios. Mientras que la ofrenda de Abel se hizo con fe y sinceridad. Caín tuvo resentimiento contra su hermano Abel, no guardó su corazón.

La Biblia nos enseña que antes de servir, antes de predicar, antes de enseñar, antes de un nuevo emprendimiento, vigiles lo que hay dentro de ti, porque tienes grandes dones, pero si no vigilas tu corazón todo puede caer, es algo que pocos consideran al hablar del corazón espiritual. 

El corazón Espiritual también puede enfermarse:

De desánimo crónico: hay personas que ya no expresan ningún tipo de sensibilidad espiritual, antes se conmovían, ahora no; escuchas un mensaje, una alabanza, un testimonio y no sientes nada. 

Eso no es normal, algo en el corazón se ha endurecido; hay corazones divididos, una parte quiere agradar a Dios y la otra no, sigue en el mundo, no lo quiere soltar hebreos 3:12-13 (mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado).

De endurecimiento: este es un proceso gradual, la persona rechaza la verdad, se acostumbra a su propia interpretación de la realidad y termina insensible a la voz de Dios y a la convicción del Espíritu Santo. Hay etapas como: resistencia, entumecimiento, rebeldía, insensibilidad.

Soplos del Corazón Espiritual: así como un soplo cardiaco altera el flujo sanguíneo, la murmuración, el chisme y la queja perturban el fluir de la vida espiritual, interrumpen la paz, dañan la comunión y apagan la relación con Dios y con los demás.

Insuficiencia cardiaca espiritual: en el cuerpo, la insuficiencia implica que el corazón no tiene fuerza para bombear. Espiritualmente es la pérdida de capacidad para amar, perseverar y discernir ante la presión; la persona colapsa ante la tentación, la ira o el estrés y no puede ser coherente.

Pecado oculto: es como un cáncer espiritual, aunque al inicio no se note, avanza silenciosamente y termina destruyendo la vida interior.

 

Dios no te deja solo. Él te ayuda a restaurar tu corazón, quiere sanarlo, fortalecerlo y hacerlo nuevo. Santiago 4:8 (acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones). 

Dios dice en su palabra: os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. (Ezequiel 36:26).

No dejes de orar, no dejes de congregarte, anímate a seguir adelante; estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, vestíos con la coraza de la justicia y renovad vuestra mente.

Conclusión

¿Ya supiste donde está tu corazón? Está en el lugar donde se gobierna toda la vida interior del ser humano: es el asiento de la voluntad, la conciencia, las emociones. El enemigo externo sólo puede tentar; pero es el corazón el que decide ceder o resistir.

Guardar el corazón no es opcional, es un mandato divino y estrategia de vida. Lo que permitas crecer dentro de ti determinará tus palabras, decisiones, relaciones y tu destino. No se trata de vivir con temor, sino vigilando continuamente y confiando solo en Dios.

Dios anhela un corazón que refleje Su carácter, un corazón obediente, sediento de justicia, generoso y misericordioso. Cultivar estos rasgos no solo nos acerca a Dios, sino que también nos permite impactar en el mundo que nos rodea. Que busquemos cada día un corazón que agrade a Dios, sabiendo que, al hacerlo, experimentaremos la plenitud de Su amor y gracia en nuestras vidas

Si el corazón está lleno de la palabra, habrá vida. Si está lleno de pecado, habrá destrucción. Si está lleno del Espíritu Santo, habrá fruto abundante. Jesús dijo: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Oremos:

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Gabriel Gómez 10 am

¿Dónde está tu corazón?

📖 Proverbios 4:23

🗓 05 de Julio de 2026